
Antoni Tàpies, hacedor de arte
A los 88 años ha muerto en Barcelona Antoni Tàpies. En gesto de duelo la Fundación que lleva su nombre (Calle Aragó 255, Barcelona) permanecerá abierta dos días (martes 7, de las 15 a las 21 h, y miércoles 8, de las 9 a las 21 h). El acceso a la Fundación y a las obras expuestas será libre y se pone a disposición de los visitantes un libro de pésame.
Puerta metálica y violín 1956 (Fundación Tàpies)
El hombre, el artista, el compromiso
Antoni Tàpies i Puig es uno de los principales exponentes a nivel mundial del informalismo. Tàpies, como buen autodidacta, creó un estilo propio dentro del arte de vanguardia del siglo XX, en el que se combinaban la tradición y la innovación y el estilo abstracto pero lleno de simbolismo, dando gran relevancia al soporte, al sustrato material de la obra que está expuesta en los más prestigiosos museos del mundo.
En Tàpies, una misma imagen, además de aparecer representada de diversas formas, tendrá múltiples significaciones que se superponen. Su mensaje revaloriza lo que se considera bajo, incluso repulsivo, y escoge a menudo temas tradicionalmente considerados desagradables y fetichistas, como un calcetín, un ano, un zapato viejo, una axila, un pie…
Asimismo, la obra de Antoni Tàpies ha sido comprometida con su tiempo político. A finales de los años sesenta y principios de los setenta, su compromiso político contra la dictadura se intensifica, y las obras de este período tienen un marcado carácter de denuncia y protesta. Coincidiendo con la explosión del arte povera en Europa y el posminimalismo
Las obras de los últimos años constituyen esencialmente una reflexión sobre el dolor -físico y espiritual-, entendido como parte integrante de la vida. Influido por el pensamiento budista, Tàpies considera que un mayor conocimiento del dolor permite dulcificar sus efectos, y mejorar la calidad de vida.














